Los Fríjoles en Antioquia tienen palacio y rey

HERIBERTO VALDERRAMA BETANCUR, paisa de Yarumal, montó hace 30 años el Palacio de los Fríjoles, un negocio que le cogió el sabor perfecto a este plato y hoy tiene sucursales en Amagá, Cocorná, Marinilla, Tutucán y Rionegro. ¿Habrá algo mejor para los paisas que un buen plato de fríjoles calientes saboreados en un estadero típico a orillas de carretera? Tal vez sí: otro plato de fríjoles iguales para que la dicha sea doble.

Así lo considera Heriberto Valderrama Betancur, un paisa de racamandaca, de esos de sombrero y poncho y además con caballo, quien hace 30 años dio con el secreto para deleitar los paladares de los antioqueños e incluso de ciudadanos de otras regiones del país y del exterior con unos buenos fríjoles.

Pero no unos fríjoles cualesquiera sino hechos con un toque especial, “el que les puso doña Lía (Delia Guerra), mi esposa, que trabajó más de siete años buscando las fórmulas para que nuestros frijoles quedaran perfectos, en el punto preciso para que no se volvieran caldudos, ni pegotudos”, cuenta Heriberto, oriundo de Yarumal y todo un ejemplo de lucha y de tesón.

Buenos secreticos

Bueno, pero esos fríjoles perfectos, cuyo secreto de preparación sólo lo saben él y su familia, ya que doña Lía se lo llevó a la tumba cuando murió hace siete años, necesitaban un reino. Y así nació El Palacio de los Fríjoles, un negocio que encantó tanto a propios y extraños, que ya cuenta con cinco sucursales fuera de la principal, que está ubicada en Amagá. “Lo montamos hace 30 años, fue todo un éxito y nos dio para montar un año después el de Cocorná y luego los de Marinilla, Tutucán y Savanna Plaza (Rionegro). Cada hijo tien su restaurante y ellos son los que los administran”, cuenta don Heriberto, que admite que pese a su éxito actual, “fracasé muchas veces, pero me supe levantar”.

Fuente: Periódico El Colombiano, publicado en abril 17 de 2010

Somos el verdadero sabor de la comida paisa

error: Contenido protegido por derechos de autor.